Pacto de productividad , antecedentes
Una de las consecuencias de la crisis económica mundial es la falta de empleos en muchos de los sectores de la industria, el comercio y los servicios. La carencia de oportunidades, el deterioro de la calidad de vida, el desarraigo, el abandono, la pobreza y sus necesidades básicas insatisfechas, se han convertido en la escenografía de los modelos de vida de cientos de miles de ciudadanos. Este panorama que muchos individuos comienzan a conocer a través de sus propias vivencias, por culpa de la crisis, el desempleo, la oportunidad perdida, etc., para las Personas con discapacidad en su gran mayoría, es el escenario recurrente en el cual han tenido que sobrevivir sin la esperanza de un mejor mañana.
ampliar imagen [+]
Demasiadas limitaciones, carencias y discriminación; demasiados maltratos, abusos, olvidos y abandonos, se convirtieron en la única abundancia en la vida de las Personas con discapacidad. La necesidad de vincularlas al sistema público educativo, al sistema de salud, al mercado laboral para contribuir al mejoramiento de su calidad de vida, se convierte en un objetivo para algunos organismos multilaterales. Consciente de esta perspectiva, en el mes de noviembre de 2006, el Banco Interamericano de Desarrollo BID invita a la Fundación Corona a conformar una alianza para trabajar el tema de inclusión laboral de Personas de discapacidad. A esta iniciativa, se unieron el Servicio Nacional de Aprendizaje SENA, la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia - APC y la Fundación Saldarriaga Concha; juntos desarrollaron la propuesta de trabajo “Programa de Inserción Laboral Productiva para Personas con Discapacidad” que fue aprobada por el Fondo Multilateral de Inversiones del BID, en noviembre de 2008.
El Proyecto se diseña como un Programa piloto en las ciudades de Bogotá, Medellín, Cali y Pereira, respaldado por el liderazgo regional de las Cajas de Compensación Familiar CAFAM, COMFENALCO Antioquia, COMFANDI y COMFAMILIAR Risaralda, como socios regionales.
Pacto de Productividad busca mejorar las oportunidades de empleo para las Personas con discapacidad, a través de la implementación de un modelo de inclusión laboral que permita articular y fortalecer en alianza con el sector empresarial, los servicios de formación e inclusión para el trabajo,
El Programa se plantea como metas particulares, la formación para el trabajo de 1.000 personas con discapacidad; el fortalecimiento de 40 Instituciones de inclusión laboral; la asesoría y apoyo a 20 programas de formación para el trabajo en estrategias de inclusión educativa; y la vinculación de 100 empresas de los sectores agrícola, industrial, comercial y de servicios, que generen 500 empleos u oportunidades de trabajo formal para Personas con discapacidad.
La metodología de trabajo se basa en el desarrollo simultáneo de cuatro componentes: la sensibilización y movilización del sector empresarial; el fortalecimiento técnico de las Instituciones de inclusión laboral; el ingreso de Personas con discapacidad en programas de formación para el trabajo y por último, la articulación de los anteriores componentes con la estrategia de comunicación para difundir el Programa. De igual forma, se cuenta con procedimientos de sistematización y evaluación que se desarrollan desde cada uno de los componentes y una auditoria permanente que apoya los procesos de gestión y administración del Programa.
Después de aprobada la iniciativa por el FOMIN/BID en noviembre 2008 y concretados los aportes de recursos en efectivo y especie de todos los socios, la Fundación Corona, en su calidad de entidad ejecutora, procedió a hacer el montaje y puesta en marcha de la operación, lo que implicó inicialmente la conformación el Comité Directivo que es la instancia de carácter decisorio y de dirección estratégica del Programa.
Se conformó también la Unidad administrativa del Programa, responsable de implementar las directrices y estrategias definidas por el Comité Directivo y como soporte a las acciones locales, se conformaron los Comités de Apoyo Local, que son instancias de carácter asesor que apoyan el desarrollo del Programa en cada ciudad, recogen los aprendizajes y experiencias y generan propuestas y recomendaciones que faciliten la articulación de los servicios y la puesta en marcha del modelo.

